Con sólo 13 años, Rebecca Black desembarca en el mundo de la música proyectada como la nueva Justin Bieber del momento.
Pero, muy lejos del reconocimiento que ha sabido cosechar el canadiense de 16 años, Rebecca sólo consiguió el éxito gracias a las críticas que ha recibido su canción “Friday”, un pegadizo tema que se caracteriza por su monotonía y por su falta de contenido en la letra.
El sueño de Rebecca de ser una estrella de la música surgió gracias a la compañía discográfica ARK Music Factory de Los Ángeles, que por sólo dos mil dólares ofrece la posibilidad de grabar un single con su correspondiente vídeo, a cualquiero dispuesto a pagar esa suma de dinero.



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